Testamento de José Miguel Carrera
El testamento de José Miguel Carrera, publicado en 1921 en la Revista Chilena de Historia y Geografía, esta fechado en Montevideo el 25 de junio de 1819 y es un documento legal y familiar, pero también político. Carrera se presenta como natural de Santiago de Chile, hijo legítimo de Ignacio de Carrera y de Paula Verdugo, y declara que otorga testamento cerrado para evitar dudas o pleitos después de su muerte. Reconoce su matrimonio con Mercedes Fontecilla, a sus hijas Francisca Javiera Roberta, Rosa y Josefa, y al hijo o hija que su mujer llevaba en el vientre.
Una parte central del texto se refiere al cuidado de sus hijos. Nombra como tutores y curadores, en orden sucesivo, a Francisco Tagle, Pedro Vidal y Nicolás Cerda. Les encarga conservar y aumentar los bienes de los menores, pero también cuidar su crianza y educación. Si el hijo póstumo fuese varón, ordena que a los siete años sea enviado a Estados Unidos bajo la protección del comodoro David Porter. También dispone que, si Mercedes Fontecilla muriera antes de que sus hijas cumplieran ocho años, ellas fueran educadas en Estados Unidos y regresaran a Chile a los trece.
Carrera declara que su esposa no aportó dote al matrimonio y que no hubo gananciales, sino pérdidas provocadas por los “contrastes de la revolución”. Sus bienes consistirían principalmente en la parte hereditaria que le correspondía por su madre, aún no particionada, en una casa de Santiago que debía recaer en él tras la muerte de su hermano Luis, y en ciertas capellanías que habrían pasado a él por fallecimiento de Juan José Carrera.
El testamento contiene una cláusula significativa de manumisión. Carrera confirma la libertad concedida en 1814 a María de los Santos Carrera y a un hombre esclavizado cuyo nombre no recuerda, recibido del obispo Guerrero. Además, declara libre desde ese momento a Dionisia Blanco, esclava a su servicio, y a sus hijos si algún derecho le correspondía sobre ellos. Renuncia también al derecho de patronazgo, para asegurar que esa libertad no fuese discutida después.
A Mercedes Fontecilla le lega el remanente del quinto de sus bienes. Luego aborda la expedición organizada desde Estados Unidos, compuesta por los buques Clifton, Salvaje, Davy y Tupac-Amaru, con armas, pertrechos, oficiales y artesanos. Carrera afirma que esos gastos fueron hechos por la libertad de Chile y por órdenes o compromisos políticos, por lo que instruye a sus albaceas a reclamar al Estado chileno las sumas correspondientes.
En esa misma sección, Carrera introduce una defensa de su conducta política. Sostiene que la expedición desde Estados Unidos fue una empresa destinada a liberar Chile, acordada con autoridades rioplatenses y respaldada por gestiones oficiales. Atribuye su fracaso a la “arbitrariedad y despotismo” del Director Pueyrredón. También ordena que sus albaceas y herederos no se involucren en disputas derivadas de los contratos celebrados en Estados Unidos, dejando que cada interesado reclame por sí mismo.
Finalmente, dispone que sus deudas pasivas sean pagadas y que las activas sean cobradas. Nombra como albaceas a Francisco Tagle, Pedro Vidal y Nicolás Cerda, con amplias facultades para ejecutar su voluntad. Instituye como herederos a sus hijas, al hijo o hija por nacer si legalmente correspondía, y a los demás descendientes legítimos que existieran al tiempo de su muerte. Revoca cualquier testamento anterior, incluido uno de 1806 a favor de su hermana Javiera, y declara este documento como su última voluntad.
En conjunto, el testamento muestra a Carrera preocupado por tres planos: la protección de su familia, la ordenación jurídica de sus bienes y deudas, y la defensa de su papel en la causa independentista. No es sólo un documento patrimonial. También funciona como una última declaración de responsabilidad política, donde Carrera busca dejar constancia de que sus actos, especialmente la expedición desde Estados Unidos, fueron realizados en nombre de la libertad de Chile.
José Miguel Carrera muere fusilado en Mendoza el 4 de septiembre de 1821, dos años después de su testamento
Referencia
Carrera, J. M. de. (1921). Testamento de don José Miguel Carrera. Revista Chilena de Historia y Geografía, N° 44, 233-237.
