El texto resume una expedición holandesa de 1642-1643 a las costas del sur de Chile, organizada por la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales. Su objetivo no era sólo explorar. Buscaba abrir comercio con los “chilenos” enemigos de España, entregarles armas y formar una alianza militar que debilitara el dominio español en el Pacífico sur. El documento publicado en la Revista de Historia y Geografía de nuestra sociedad en 1923, fue traducido al castellano por J. T. Medina desde una versión inglesa basada en un original altoalemán impreso en Frankfurt en 1649.

La expedición fue impulsada por Henry Brouwer, director de la Compañía. Salió de Texel en noviembre de 1642, llegó a Pernambuco en diciembre y desde allí zarpó en enero de 1643 con cinco naves: Amsterdam, Flisingen, Concord, Orange-Tree y el yate Dolphin. Alcanzó la costa chilena el 30 de abril de 1643.

La primera gran zona de operaciones fue Chiloé. Allí los holandeses intentaron tomar contacto con grupos indígenas y atacar la presencia española. Se apoderaron de Carelmapu, fuerte costero defendido por una guarnición española, y luego lo incendiaron. También intentaron avanzar hacia Calbuco, pero desistieron por las dificultades del acceso marítimo, y siguieron hacia Castro. En Castro encontraron la ciudad abandonada, porque sus habitantes habían huido, dejando casas, campos y animales.

El relato entrega datos valiosos sobre Chiloé colonial. Describe un sistema de encomiendas donde los indígenas trabajaban para patrones españoles, cultivaban, tejían, cuidaban ganado y recibían apenas comida, vestido e instrucción cristiana. También señala que la minería de oro y plata había decaído en Chiloé desde una epidemia de 1633, y que la economía local funcionaba más por trueque que por moneda. Desde Concepción y Santiago llegaban paños, vino, hierro y otros productos, que se cambiaban por frazadas, tablas, cáñamo, lino y bienes locales.

Luego la expedición se orientó hacia Valdivia, que era el verdadero objetivo estratégico. Los holandeses sabían que Valdivia había sido abandonada por los españoles desde fines del siglo XVI, y la veían como un punto ideal para establecer una base militar y comercial. Brouwer, ya enfermo, murió el 7 de agosto de 1643. Su sucesor fue Elías Herckmans, quien asumió el mando y continuó el proyecto. El cadáver de Brouwer fue llevado a Valdivia, conforme a su voluntad.

En Valdivia, los holandeses encontraron una ciudad arruinada, cubierta de vegetación, con restos de la antigua población española. Allí se reunieron con caciques de Valdivia, Osorno y Cuneo. Herckmans les pronunció un discurso presentando a los holandeses como aliados naturales contra España. Les ofreció armas, cañones, mosquetes, picas, espadas, pólvora y balas a cambio de productos y provisiones. Los caciques aceptaron una alianza ofensiva y defensiva contra los españoles, aunque se negaron a ponerla por escrito, porque según el relato no era su costumbre.

El problema decisivo fue logístico. Los holandeses necesitaban alimentos, ganado y ayuda para construir y mantener un fuerte. Los líderes locales prometieron apoyo, pero no pudieron o no quisieron entregarlo en el plazo requerido. Según explicaron después, no tenían grandes excedentes porque sembraban sólo lo necesario para su consumo, por miedo a las incursiones españolas. Para una expedición europea, esa falta de abastecimiento hacía inviable permanecer en Valdivia.

El consejo de guerra holandés resolvió abandonar la costa el 18 de octubre de 1643. El 19 de octubre Herckmans se despidió de los caciques, quienes prometieron que si los holandeses regresaban en unos dos años podrían tener provisiones preparadas. La flota se hizo a la vela a fines de octubre y llegó de vuelta a Recife, Brasil, hacia fines de diciembre.

La importancia histórica del documento está en tres puntos. Primero, muestra que Valdivia era vista por potencias europeas como una llave estratégica del Pacífico sur. Segundo, revela la fragilidad de la presencia española en Chiloé, Valdivia y la frontera austral. Tercero, muestra que los pueblos indígenas no fueron actores pasivos. Negociaron, escucharon, aceptaron armas, midieron ventajas y riesgos, pero no se subordinaron al plan holandés.

La lectura debe hacerse con cautela. El texto usa categorías europeas y coloniales, a veces despectivas, para describir a los indígenas. No conviene tomar esas descripciones como retratos objetivos. Su mayor valor está en mostrar la mirada holandesa, sus expectativas militares, sus dificultades logísticas y el papel decisivo de Valdivia en la geopolítica del siglo XVII.

Bibliografía

Medina, J. T. (trad.). (1923). Viaje al Reino de Chile en América, realizado por los señores Henry Brouwer y Elías Herckmans en los años de 1642 y 1643. Revista Chilena de Historia y Geografía, N° 52.  https://www.schhg.cl/revista-ano-xiii-tomo-xlviii-n-52/