La Estrella, Sábado 27 de noviembre de 2004, Por Sara Vial

Articulo: Juan Mouat

El 27 de febrero de 1843, El Mercurio de Valparaíso aludía a la aparición de un cometa, que, como siempre, produjo cósmico sobresalto público. Con relación al fenómeno celeste, se publicaba con todo tipo de detalles “la instalación en Valparaíso del primer Observatorio Astronómico en la costa del Pacífico”. En Nueva York funcionaba en aquellos días un observatorio del mismo tipo, que era, hasta aquel entonces, el único de América. El fundador en Chile de este nuevo explorador de las estrellas del país de la Cruz del Sur y Las Tres Marías, era el dueño de una fábrica de relojes en Londres, que había venido a Chile por causas comerciales y como solía ocurrir con científicos y artistas, terminó quedándose a vivir en Valparaíso. El motivo de su viaje eran negocios mineros y un proyecto que le llevaría años de ansiedad: la construcción del primer ferrocarril chileno (Caldera-Copiapó), aparte de la fundación del referido Observatorio.

Juan Mouat y Walters, de noble ascendencia escocesa, era entonces un gallardo mozo de 27 años, que sumó a su vida tres matrimonios y una descendencia de la cual aún quedan dignos testimonios. Uno de ellos, el bisnieto y médico traumatólogo Víctor Mouat, que provisto de interesantes documentos, entre ellos una hermosa fotografía del bisabuelo visionario, llega a nuestra casa la semana pasada.

Ilustración: Recreación de cometa de 1843, sobre cuadro de Rugendas, Bajada a Valparaiso.