El artículo, escrito por el periodista y miembro de esta sociedad, Juan Guillermo Prado, publicado en La Estrella de Valparaíso el sábado 20 de junio de 2026, recoge una entrevista a Celeste Vinzon-Balabat, embajadora de Filipinas en Chile. La diplomática destaca que ambos países comparten una herencia hispánica, visible en la religión, la gastronomía, ciertos rasgos culturales y numerosos apellidos de origen español.
Vinzon-Balabat explica que, pese a la distancia geográfica, existen afinidades históricas entre Chile y Filipinas. Recuerda que, durante los primeros años republicanos chilenos, Luis de Urréjola fue designado intendente de Filipinas y su hermano, José Ignacio Cienfuegos, fue nombrado obispo de Cebú, aunque este último no llegó a asumir el cargo. También menciona la expedición de Fernando de Magallanes y la muerte del navegante en Mactán en 1521.
La embajadora observa diferencias en la vida cotidiana. Señala que la sociedad filipina conserva estructuras familiares más estrechas, una religiosidad intensa y hábitos culinarios propios, como el consumo frecuente de arroz y preparaciones más dulces. En el plano bilateral, resalta oportunidades de cooperación en comercio, inversión, gestión de riesgos, agricultura, acuicultura, educación, servicios marítimos y protección social. Asimismo, valora la estabilidad institucional chilena y propone fortalecer los vínculos entre ambas naciones.
