Santiago, 07 enero 2020
Durante las primeras semanas nos pareció que el monumento al General Manuel Baquedano y la tumba del Soldado Desconocido, que se ubica a sus pies, no debían ser retirados de su actual emplazamiento; ello, a pesar de los sucesivos vejámenes que habían sufrido. Confiábamos en que la cordura y el reconocimiento de la nación chilena a sus glorias iban a imperar. Pero el salvajismo ha continuado y las autoridades han sido sobrepasadas en su empeño por proteger ese conjunto.
Ante la posibilidad de que el monumento sea destruido y la tumba profanada, con pesar, creemos ahora que deben temporalmente ser retirados. Será una vergüenza para la nación toda, pero mayor será la infamia que caerá sobre nosotros, si pasivamente contemplamos esa destrucción.
Marcos López Ardiles, Vicepresidente
Manuel Montt Dubournais, Presidente.
Patricio Eberhard Burgos, Secretario General
Sociedad Chilena de Historia y Geografía
