En La Estrella de Valparaíso, el periodista Juan Guillermo Prado O. revive una parte bien poco comentada de nuestra historia jurídica y marítima, a propósito del cincuentenario de la Sociedad Chilena de Historia del Derecho y Derecho Romano.

En la nota, el historiador Felipe Vicencio recuerda por qué el derecho romano sigue siendo una base clave de nuestro derecho civil (aunque hoy a veces se le dé menos espacio en las mallas), y conecta ese trasfondo con un tema fascinante de los inicios republicanos: la regulación del mar, los puertos y la actividad corsaria.

Algunas ideas que quedan dando vueltas:

  • La primera ley nacional habría sido la apertura de los puertos: el 21 de febrero de 1811 se dictó la libertad de comercio, abriéndose Valparaíso, Coquimbo, Talcahuano y Valdivia, poniendo fin al monopolio español.
  • En tiempos de la Independencia, Chile dictó normas que permitieron la actividad corsaria, distinguéndola de la piratería: el corsario operaba con patente otorgada por un gobierno, como extensión de la marina estatal.
  • Se mencionan medidas de control y resguardo portuario (incluyendo restricciones al desembarco nocturno) y el alcance de la autoridad portuaria en ciertas circunstancias.
  • https://www.schhg.cl/wp-content/uploads/2026/02/piratas-1.pdf