El texto reflexiona sobre la enseñanza de la Guerra del Pacífico a partir de una actividad realizada en el Colegio Ozanam por Marcos López Ardiles, vicepresidente y presidente subrogante de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía. Su autor, Claudio Molina Lobos, plantea que trasladar el conocimiento historiográfico al aula exige adaptar contenidos complejos sin simplificarlos ni reproducir discursos nacionalistas.
La experiencia adquiere especial relevancia por la diversidad cultural del colegio, donde estudian numerosos jóvenes peruanos o descendientes de inmigrantes. Frente a este contexto, la exposición recurrió a la multiperspectividad, examinando las dimensiones políticas, económicas y sociales del conflicto desde distintas interpretaciones. Este enfoque redujo tensiones y permitió que los estudiantes participaran como interlocutores críticos, en lugar de recibir una versión cerrada del pasado.
La presentación incorporó libros, fuentes primarias y objetos históricos. Un sable de caballería y las medallas del veterano Marcos López Pando transformaron conceptos abstractos en testimonios materiales.
El artículo concluye con un llamado a la Sociedad Chilena de Historia y Geografía para fortalecer su presencia en las escuelas. La difusión del conocimiento histórico aparece así como una responsabilidad cívica orientada a formar pensamiento crítico, identidad compartida y respeto entre comunidades.
